viernes, 30 de diciembre de 2016

En Memoria de Herbert Hans Koepf



En Memoria de Herbert Hans Koepf
Por Manfred Klett- Circular 91, Verano 2007 “Das Goetheanum”- Dornach, Suiza

Herbert Hans Koepf regresó a su hogar espiritual el 7 de enero del 2007 a la edad de 92 años. Nació el 24 de noviembre, 1914 en Herbrechtingen en Swabia, Alemania; este lugar de nacimiento le dejó su huella en todo su ser. Era característico de él estar inclinado filosóficamente, sondear las profundidades de lo conocido, volverse consciente de los límites que fija el intelecto y buscar los modos y los medios de extender estos límites al fortalecernos y abrirnos a ellos. Ligado con esto estaba su capacidad de poner las cosas conceptualmente en pocas palabras sin gastar palabras. Se interesaba por los hechos y el procurar científicamente de que los hechos hablaran por sí mismos. Fue un modelo de sobria objetividad, de juicio certero y de una compostura ético-moral interiormente en paz.

Asimismo, una peculiaridad de su ser que caracterizó lo swabio noble en él, fue el ocultar su luz debajo del montón. Fue en todo aspecto modesto y poco ambicioso. Con su humor implícito, su juicio que dejaba libres a los demás, su respeto por quienes pensaban de manera diferente, así como su autoridad e integridad incondicional siendo un experto de la reconciliación. Ni siquiera surgían diferencias cuando él se encontraba cerca.

Una vez más, fue lo swabio dentro suyo lo que lo llevaba hacia fuera al mundo. No obstante, quedó en los límites de su país natal hasta su 47º año, preparando su misión para trabajar en el mundo. En su juventud se volvió hacia el entonces prometedor enfoque biodinámico de la agricultura. Después de una capacitación y estudio en la Facultad de Agricultura de la Universidad de Hohenheim como así también la experiencia práctica en granjas biodinámicas en Sajonia y Brandenburg, experimentó los horrores de la Segunda Guerra Mundial como soldado en Rusia. Después de la Guerra participó en la construcción de una comunidad, que buscaba combinar las artes con la agricultura. En 1950 ingresó en su carrera académica de Ciencias del Suelo en la Facultad de Agricultura de la Universidad de Hohenheim, donde obtuvo su doctorado y luego calificó como conferencista para ser finalmente profesor en 1960.

Desde su base en Hohenheim mantuvo intensivos contactos laborales con las granjas biodinámicas, comunidades de trabajo, con el Forschungsring, los institutos biodinámicos de Darmstadt y Järna (Suecia) y con la asociación de científicos antroposóficos. Trabajó en las comisiones de la Sociedad Antroposófica y fue co-fundador del Fondo Rudolf Steiner para la Investigación Científica, que presidió durante 25 años.

En 1962 Herbert Koepf se dirigió hacia nuevas costas. Después de la muerte de Ehrenfried Pfeiffer, con quien había estado en estrecho contacto laboral, se hizo director de su laboratorio en Spring Valley, N.Y., EE.UU. En 1966 regresó a su lugar original de trabajo en Hohenheim. Sin embargo, incluso esta vez quedó un intervalo. Con el llamado para ir a Emerson College en Inglaterra en 1970, encontró por fin su camino a su tarea de vida totalmente satisfactoria. Allí armó un curso de estudios de un año de agricultura biodinámica y fue responsable del mismo hasta 1990. El curso, que siempre estaba lleno era tomado por estudiantes de 35 países, trasfondos lingüísticos y culturales. Aquí él era el profesor, el amigo paternal y consejero. Desde aquí mantuvo el contacto con sus ‘Emersonianos’, quienes lo invitaban a dar asesoramiento y charlas en países lejanos.

En 1971, al mismo tiempo que se armaba esta tarea, Herbert Koepf aceptó ser director del Departamento Agrícola de la Sección de Ciencias en el Goetheanum, Dornach, Suiza, que dirigió en parte desde el Emerson College, a través de sus visitas al Goetheanum que duraban varias semanas hasta 1988. En este período logró a través de su impresionante benevolencia, hacer al Goetheanum más fuerte como el foco del movimiento biodinámico y traer paz a las distintas tendencias dentro del movimiento. En 1990, a los 76 años, se mudó de nuevo a los EE.UU. al Michael Fields Institute de Wisconsin, donde continuó con el trabajo de investigación y fomentó contactos laborales en todo el país. En 1994 regresó a su país natal y se jubiló estableciéndose en Nikolaus-Cusanus-Haus, vecino a su anterior lugar de trabajo en la Universidad de Hohenheim. En 2002 la Universidad le otorgó un doctorado honorario por sus servicios a las fundaciones científicas de la agricultura orgánica. Su hogar de anciano siguió siendo el lugar de una actividad incansable y un mantener contactos por todas partes.

En el transcurso de su vida Herbert Koepf desarrolló actividades periodísticas intensivas, en inglés y alemán en periódicos científicos especializados, en los órganos del movimiento biodinámico, principalmente ‘Lebendige Erde’, ‘Star and Furrow’ (Inglaterra) y ‘Biodynamics’ (EE.UU.). Entre las más de 100 publicaciones se incluye una serie de libros, sobre todo, en la década de 1970 el primer trabajo estándar sobre el cultivo biodinámico, que se volvió a imprimir varias veces y se encuentra traducido en las librerías universitarias de todo el mundo. Por último, publicó como co-autor en el 2001 “Die Entwicklungsgeschichte der biologisch-dynamischen Landwirtschaft in 20. Jahrhundert” (El desarrollo histórico de la agricultura biodinámica del siglo XX). Herbert Koepf amaba la reclusión. Personalmente, prefería guardar silencio y callar. Detrás de esta capa protectora yacía oculta una seriedad de propósito profundamente comprometido hacia su instrucción interior y su propia conciencia. A partir de esto trabajaba una fortaleza moral que hacía que el trabajar al lado suyo fuera pura alegría.


(Fotos cedidas para esta publicación por gentileza de la viuda, Sra. Ursula Koepf)

Mis remembranzas del Prof. Koepf

El Prof. Koepf, ha sido en la historia del movimiento biodinámico tal vez la persona que más trabajó en la difusión, transmisión y propagación de la agricultura biodinámica al mundo; ya sea por su labor como docente, investigador, conferencia o su fértil y copiosa literatura.
Visitó al menos dos veces Brasil. La primera vez en 1980 cuando dictó una conferencia en mi universidad, en la ESALQ, que motivo a toda una generación de (estudiantes) agrónomos que posteriormente serían los pioneros y generarían nacimiento del movimiento biodinámico en Brasil (Geraldo Deffune, Alexandre Harkaly, Andreas Loewens, Pedro Santiago, entre otros). También impactó, pero desfavorablemente en algunos colegas y amigos (en la época estudiantes), que posteriormente fueron los primeros en hablarme de un profesor alemán que había venido (antes de que yo entrara en la facultad), y había hablado de la “locura de enterrar cuernos”.

Suerte tuve en la vida de conocer al Prof Koepf y su esposa en su segunda vista al Brasil (1986).  En ese año él visitó la Demetria y participó del encuentro brasilero de agricultores biodinámicos en la finca de Dennis Ditchfield en Morretes, Paraná. Un maravilloso emprendimiento biodinámico con crianza de búfalos y probablemente uno de los primero lugares en hacer el P. 500 con cuernos de búfala.

El Prof. Koepf impactaba por su profundo conocimiento de la biodinámica, unido a una extraordinaria paciencia pedagógica. Escuchaba atentamente al interlocutor, jamás levantaba la voz o se exaltaba, iba entretejiendo los conceptos presentados con una maestría extraordinaria.

Recuerdo su admiración ante la exuberante naturaleza de la “Mata Atlántica”, y su pasión indiscutible por los diferentes y exóticos sabores de los tipos de banana, puedo aún verlo pidiéndome ayuda para “llevarse a escondidas” algunas bananas a su cuarto en la noche.
Me invitó a participar de su curso anual en Emerson College, que en ese momento era el único lugar donde se podía estudiar Biodinámica. Acepté y agradecí, pero por cuestiones del destino jamás llegué, a pesar de que él me esperó preguntado a los colegas todas las mañanas: ¿el brasileño llegó? Lo encontré posteriormente en el Curso de Verano en Emerson College en 1988, fue la última vez que lo vi. Pero sí continué acompañando su trayecto principalmente en su fértil periodo en EEUU en Michael Fields.
Nos deja un legado extraordinario, una inmensa y fenomenal contribución con sus libros que van desde lo profundamente filosófico de la biodinámica hasta el más riguroso abordaje científico, pasando por los aspectos concretos y prácticos del trabajo agrícola que aún hoy implementamos.

Su legado nos inspirará siempre, gracias Prof. Koepf y gracias a Úrsula por acompañarlo en ese camino.

calendarios: Primeros meses...








Enero 03
El año comienza con maravillo espectáculo; al atardecer cálido del verano del día 03, mirando hacia el Oeste al poniente inmediatamente caiga el Sol y se componga la primera oscuridad;  estará allí una bella secuencia en la constelación de Acuario, Venus intenso y luminoso, más arriba Marte sobre la estrella Lambda Acuarii, que tiene la particularidad de ubicarse sobre la eclíptica y más encima una Luna delicada, bellamente delineada a tan solo 5 días de nueva. Esta Luna dejara en breve las constelación de Acuario para entrar en Piscis más hacia Norte, también esta Aries, Las bellas Pléyades y arriba de ellas la constelación de Tauro, acompañado de Orión, mientras Géminis despuntará en el Este.









Febrero 07

En la madrugada del 07 de a las 6:30h se podrá observar un bello he inusual espectáculo. Mirando hacia el Este y el Sur-Este, se podrá observar antes del “nacimiento” del Sol, un bello Mercurio con un máximo de iluminación en la constelación de Capricornio. La visualización de Mercurio es un raro acontecimiento pues al estar cerca del Sol; pero en este momento esto es posible porque se encuentra en su máxima elongación. Mercurio dios-mensajero de Júpiter (Sol), de los juegos, del negocio y de las historias. Mercurio es el Hermes griego, dios de los médicos entendiendo como aquellos que toma la luz y transforma “las fuerzas solares”, en acciones de salud.  El Caduceo como símbolo se tribuyo a las civilizaciones romana y griega, pero recientes estudios arqueológicos, registran este símbolo presente en civilizaciones más antiguas como la Asiria, Caldea, Egipcia y Fenicia.
Esa madrugada aún se podrá observar arriba de Mercurio, a Saturno en Sagitario, arriba sobre nuestras cabezas casi en el zenit, a Júpiter que brilla en Virgo muy cerca de la bella Spica, a la derecha Libra y Escorpión. Mirando hacia el sur, la bella Cruz del Sur casi en pie.